TERRAZO Y MÁRMOL
La especialización que PAVITEC ofrece,
dando soluciones concretas para tipos de suelos, necesidades, exigencias de
nuestros clientes, etc. , da un salto espectacular y único en el
tratamiento antideslizante mecánico para suelos de TERRAZO Y MÁRMOL.
El
tratamiento químico en suelos de terrazo y mármol es efectivo
y satisfactorio, sin embargo el aspecto visual, estético, brillo e
imagen, muy representativo y exigente en la mayor parte de centros donde se
utiliza este tipo de pavimento, sufre un ataque muy agresivo y la imagen del
local queda totalmente alterada, oscura, mate y de aspecto sucio y deteriorado.
INVESTIGACIÓN
Nuestro equipo de investigación, conocedor del efecto ventosa de
la reacción química, forma parte a su vez de la industria de
ABRASIVOS para lijadoras, pulidoras y abrillantadoras, de mármol, granito,
terrazo, etc.
Tras
años de desarrollo, consigue de forma mecánica, un sistema de
bruñido, manteniendo el suelo antideslizante, brillante, nítido
y limpio.
PROCESO DE LA TÉCNICA
Nuestra técnica en laboratorio se ahorra varios pasos del proceso real
debido a trabajar con materiales vírgenes.
No ocurre lo mismo cuando acudimos a suelos ya usados y tratados con diferentes productos de limpieza, recubrimientos, desgastados, y a veces altamente alterados de su aspecto inicial.
Debido a que la solución la presentamos como completa y lo normal es encontrarnos con suelos usados y con alteraciones reales, nuestro proceso se desarrolla en varias etapas:
Análisis
del suelo, composición y estado concreto de presentación.
Tipo de exigencia
del cliente, especialmente su grado de antideslizante, e imagen posterior.
Recuperación
del suelo hasta encontrar su estado natural, eliminando todos los componentes
que nos puedan distorsionar el proceso.
Limpieza de restos,
residuos, etc. hasta conseguir un suelo en condiciones para su posterior tratamiento.
Tanto este proceso como el anterior puede necesitar de varios pases y movimientos.
Tratamiento antideslizante
mecánico, obteniendo el micro poro adecuado para el efecto deseado.
Presentación final
de acabado, dependiendo del grado de antideslizante, imagen y necesidades
del cliente.
Limpieza posterior
final, dejando el suelo en condiciones propias para ser utilizado de forma
inmediata.
El efecto ventosa se obtiene de forma física, sin producto químico alguno, endurecemos el suelo, obtenemos un brillo más duradero y natural que el de una cristalización normal y facilitamos el posterior mantenimiento de limpieza.